el blog del nigger: agosto 2010



domingo, 29 de agosto de 2010

It’s not personal, is business


La frase que quedó inmortalizada en la primera parte de El Padrino es más que real. En el mundo de los negocios es una frase que parece justificar todos y cada uno de los movimientos “desalmados” de toma de empresas, adquisiciones hostiles y “golpes por la espalda” que repercuten en ingresos para unos y pérdidas para otros.

Sin embargo, no solo en cuestiones monetarias como tal se da estos casos. Claro, si es en el ámbito de los negocios, siempre tendrá que ver con el dinero, pero no necesariamente con un ganadores y perdedores de ese dinero, sino de manera indirecta.

Parte del trabajo de un consultor, cualquiera que sea el giro de la consultoría, tiene la responsabilidad de generar la confianza de su cliente a través de decir las cosas tal y como son, por más duras que parezcan. Tal y como le gusta decir a un cliente de la firma donde trabajo: “si esa es la terca realidad, es la realidad”. En uno de mis primeros trabajos, el dueño quería alterar una información estadísticas para darle “por su lado” al cliente y entonces el argumento de mi jefe inmediato fue que estaba volviendo el trabajo como algo personal.

Aunque debiera ser sencillo tratar los asuntos de trabajo fuera del ámbito personal, es más complicado por las relaciones que se llevan durante las horas laborales. Al fina de cuentas, hay veces que uno pasa más tiempo en su trabajo que en cualquier otro lugar (sin contar con las horas de dormir y puede que aún contándolas) y eso invariablemente produce que uno tome las cosas de manera personal y no solo como negocio. Las relaciones con los compañeros de trabajo implica que uno comparta su tiempo más allá de sus horas de trabajo e incluso invada su vida familiar cuando la confianza es más grande.

La tendencia de los giros de pequeños empresarios casi siempre surgen de las relaciones personales y eso hace todavía más difícil separar cuando se habla de negocios que cuando se trata de asuntos personales. Cuando se discute, y se enoja uno, trata de herir al otro haciendo alusión a detalles personales, pero si uno es lo suficientemente inteligente sabrá separar estas dos cosas.

Para las mujeres esta separación de negocios y personal es todavía más difícil debido a su naturaleza, pero incluso, las que logran hacerlo, se vuelven taaan frías y calculadores en los negocios, que hasta se deben de tomar con reserva hacer negocios con ellas.

El punto es que aunque no estén concientes de esa regla, en los altos niveles sí se logra hacer esa diferencia y los que no están acostumbrados a esto se pueden sentir intimidados o incómodos al menos en situaciones en donde se hacen reclamos o acusaciones de ámbito profesional.

Hace unos años yo laboraba en una empresa dedicada al mercado de divisas. Mi labor era la de convencer a clientes potenciales para que invirtieran en divisas. Como antecedente, el mercado de divisas o forex es un mercado de riesgo puro donde uno puede perder todo su capital en cuestión de minutos si no sabe como operarlo. Por ese motivo, solo personas a las que literalmente les sobra el dinero solo lo que invierten. Nuestro nicho de mercado se enfocaba a altos ejecutivos o al menos gerentes de grandes consorcios. Recuerdo que tenía una cartera de cómo 30 personas que estaban “a punto” de invertir y tenía que darles cierta información a manera de anzuelo para que vieran de lo que se estaban perdiendo.

Le marque a uno y le dije que el curce euro dólar estaba moviéndose mucho y que era momento de aprovechar, además de que había muchas probabilidades de que estuviera moviéndose más por las noticias que habría en la tarde. Aquí fue cuando entré en acción ya que, para variar, se mostró dubitativo a entrarle, comencé literalmente a gritarle que cómo era posible que dudara, que si era un imbécil o un miedoso, que no fuera un estúpido dejando pasar esa oportunidad y así, sin llegar a las palabras altisonantes, pero siempre diciéndole básicamente que era un güey si no entraba. Él solamente se reía y decía que no era por eso, que estaba esperando un depósito o que no estaba en su oficina y demás cosas.

A la par de sus excusas, me seguía preguntado sobre cómo iba la libra y el yen y que cómo habían estado la semana pasada y así, y entre más datos le daba, más lo insultaba diciéndoles todo lo que se había perdido. Lo más extraño de todo es que no me colgaba a pesar de todo. Entendía que era un negocio y que mi labor era convencerlo de invertir para que ganara más dinero, pero en ningún momento se sentía realmente agredido tomando los insultos como personales. Incluso días después le volví a marcar y se negaba, pero cuando por fin lo contacté se repitió el episodio y nuevamente no me colgaba. Fue extraño pero agradable a la vez eso de gritarle a alguien sin consecuencias.

Cuando las personas toman personales las situaciones laborales es cuando las cosas se ponen tensas realmente. Es cuando la maquinaria de una empresa empieza a dejar de funcionar al 100% y puede empezar la debacle. Las personas con mandos medios o superiores siempre tienen que estar al pendiente de cuando una situación se vuelve personal entre sus subordinados y tiene que tomar cartas en el asunto, porque si no, el tema puede afectar su área y a la empresa en general.

Lamentablemente esta regla no la aplica la mayoría de la gente, y sin querer ser misógino, esto se da mucho más entre las mujeres. Las consecuencias pueden ser variadas, desde cambios constantes de área, cambios de actividades con menor responsabilidad pero también menor remuneración e incluso en despidos. Por más que uno se pueda llevar bien y crea que la relación fuera de la oficina con alguien sea excelente, en el trabajo la situación es diferente y se debe uno cambiar el chip de tomar todo de manera no personal… ojalá todos lograran entender esto y lo aplicaran, sería más agradable trabajar así.

Nigger

Etiquetas: ,


jueves, 19 de agosto de 2010

Vida en dos ruedas



Me gusta la bicicleta pero no la he practicado tanto como quisiera. Recuerdo que de niño aprendí a andar en una Vespa y me gustaba ponerle el famoso envase de frutsi para que sonara como si tuviera motor. Después de algunos años, uno de mis hermanos tuvo una bici de carreras, o de ruta como se le denomina ahora, que usaba para ir a la preparatoria y yo la comencé a usar también para ir a la prepa.

Le tomé más afición a eso de la pedaleada en esa época e incluso todos los días que no tenía clase (fines de semana y vacaciones) me iba a correr a la carretera a Chiluca, vía la Concordia, bordeando la presa Madín por ambos lados. Fue en esa época que comencé a seguir la tradicional competencia de ruta de el Tour de France y aprendí la forma en que se corría para las etapas de montaña, contrarreloj, por equipos y demás. Las estrategias de los equipos se me hacía muy interesante y me entró el gusanito de querer competir a ese nivel.

Comencé a investigar sobre las competencias en México y los equipos y la verdad es que fue complicado enterarme de algo que me pudiera servir para mis intenciones de correr. Lo más que conseguí de información fue que, para poder entrar a algún equipo, tenía que ser visto por los visores de alguno de ellos que a veces (sólo a veces y sólo los sábados) iban al autódromo Hermanos Rodríguez y sí les gustaba cómo corrías, chance y te llamaban.

O sea, la única posibilidad de entrar a un equipo era yendo los sábados al autódromo, correr y correr como desesperado en la bici, junto con toda la gente en bicicletas normales, patinetas o corriendo normal y si de casualidad iba un visor, tenías que “identificarlo” y pararte junto a él a ver si te decía algo o te invitaba a una sesión particular de entrenamiento.

Obviamente las posibilidades de que eso ocurriera eran mínimas y además tenía que recorrer toda la ciudad con mi bici para llegar al autódromo. Y créanme que en ese entonces no había otra posibilidad de conocimiento público para entrar a un equipo. Ni direcciones se conseguían de ellos. Mi ilusión por competir a nivel profesional se vio truncada por ello, pero no dejé de correr en bici por la carretera a Chiluca, hasta que entré a la universidad.

Vendimos la bici y yo me compré mi primer coche y dejé de pensar en usar una bici hasta hace unos años cuando comencé a pensar en hacerlo por ejercicio más que por gusto. Para ese entonces, otro de mis hermanos ya le había entrado a eso de la bici de montaña y hasta tenía dos. A mí nunca me han gustado las de montaña porque son más pesadas y siempre he usado las bicis en la calle, por lo que pensé en adquirir una de carreras, pero los sitios que venden bicis, solo venden para profesionales y la más barata anda en ocho mil pesos.

Busqué en Mercado Libre para ver si había alguien que vendiera una bici de carreras y ya tenía apalabrado a un vendedor y a la mera hora se echó para atrás en el trato y ya no lo pude contactar. Además iba a aprovechar el hecho de que trabajo cerca de mi casa y que los jueves no circulo para correr en la bici a mi trabajo. De plano decidí usar la de mi hermano y ya con su servicio para que quedara al punto (porque la bici estuvo arrumbada como un año) decidí comenzar los viajes a mi trabajo en bici.

La verdad es que volver a andar en bicicleta se siente muy bien y cumplo varios objetivos: hago ejercicio, me traslado a mi trabajo y me divierto. Creo que ahora retomaré también las rutas a la carretera, aunque ya no será la de Chiluca, porque ahora está mucho más transitada y sería complicado. Lo que sí es que sigo en la búsqueda de una bicicleta de ruta a precio accesible (hay unas que hasta 103 mil pesos cuestan) y espero que para mediados de septiembre ya tenga una.

Definitivamente recomiendo el uso de la bicicleta, ya sea por ejercicio, traslado o simple diversión. Al final de cuentas, es el medio de transporte que menos energía requiere respecto a otros medios como autos, aviones, e incluso el caminar(1). Ojala todos pudieran hacerlo.

Nigger

(1) al referirme a energía, me refiero a la fuente de la misma. En los casos de vehículos, la energía proviene de combustibles fósiles principalmente; en el caso de caminar, la energía proviene del esfuerzo físico y las calorías que se queman al hacerlo. Para equiparar los requerimientos de energía, se convirtieron a unidades de contenido calorífico. El estudio fue desarrollado por Burger King que, en contraposición al índice Big Mac, sacaron su índice Burger King para medir los requerimientos de energía en el transporte en porciones de Whopper. Según el índice, para desplazarse 30 kilómetros, se requiere media Whopper en bicicleta y 2 Whoppers caminando. Alrededor de 10 Whoppers en automóvil y hasta 250 Whoppers en avión, que fue el más alto. Sí, ya sé… weird.

Etiquetas:


lunes, 16 de agosto de 2010

Liquidaciones ¿justas o injustas?


Siempre que se habla de que una empresa se va a la quiebra o que se está liquidando lo primero que nos viene a la mente es un mal manejo del negocio en cuestión. Los argumentos siempre son los mismos: “que solo buscaba hacer dinero y desechar la empresa”, “que está acabando con una empresa de X años”, “que solo busca su beneficio personal y no le importa dejar a miles sin trabajo” y así, muchos más.

Justo ayer estaba viendo la película de Danny de Vito: “Other’s people money” en la que él, el empresario Lawerence Garfield adquiere acciones de una empresa para liquidarla y obtener beneficios económicos. El argumento que usa durante el discurso en el que se hace del control de la compañía contiene muchas de las verdades de los casos de la vida real. Aún cuando en el caso de la película se trabaja de un giro sin futuro frente a nuevas tecnologías.

Oyendo los argumentos en contra del dueño de Mexicana, que se puso al frente de la empresa hace poco más de 4 años (al menos del control total) y su clara intención de declarar en quiebra a Mexicana de Aviación, siempre se le puede ver como el villano que está acabando con una empresa de miles de empleados que dejará sin trabajo y que solo le sacó dinero a la empresa.

No conozco mucho de las maniobras de esta persona dentro de Mexicana pero, cuando algún empresario invierte en algún negocio, su principal motivo (y probablemente el único) es obtener ganancias. Y lo tratará de hacer en dos ejes: maximizando los beneficios económicos y/o obteniendo beneficios económicos por mayor tiempo posible. Todo tiene que ver con el retorno de inversión y su tasa interna de retorno.

Sí, ya sé que son términos financieros que no todos dominan, pero son indicadores económicos que pueden revisar aquí y aquí. El hecho es que como inversionista, si puede lograr ambos objetivos (maximizar ganancias y por más tiempo) mantendrá el funcionamiento de la compañía o empresa sin alterar las condiciones favorables para el resto de los empleados y accionistas.

Se argumentan, además de darle en la torre a décadas de tradición de una de las empresas más emblemáticas de México, de haber utilizado prácticas que solo buscaban el enriquecimiento de este individuo y de su grupo. Cuando inició el periodo de control, una de las primeras acciones fue la de descentralizar la operación hacia Click de Mexicana. Casualmente Click no tiene problemas de insolvencia o de pérdidas como Mexicana. ¿Qué pasó ahí? Es muy probable que se haya separado en giros productivos toda la operación de la empresa. Click solo tiene vuelos nacionales (hasta donde sé) y se esperaba que abarcara todo el mercado nacional y se dejara a Mexicana con el mercado foráneo. La situación no llegó a culminarse de esta manera y ahora salen a luchar por su supervivencia los dos grupos más afectados: pilotos y aeromozas.

¿Tienen razón en sus quejas? Puede ser. Ellos están peleando por sus fuentes de trabajo, pero creo que los argumentos que he escuchado hasta ahora no son los más afortunados. El miércoles escuchaba en la radio la carta de un piloto dirigida al empresario en cuestión (sí, no recuerdo cómo se llama) donde lo acusaba de solo usar a la compañía y acabarla en solo cuatro años de gestión, además del ya comentado argumento de la tradición de Mexicana y bla bla bla.

Hasta donde he oído, nadie ha entablado una demanda por prácticas ilegales y creo que en primer lugar, si adquirió Mexicana es porque los anteriores dueños ya no les convenía seguir en el negocio. Desde hace unos 10 años yo había leído sobre los problemas de solvencia y administrativos de Mexicana, así que cuando se dio el cambio de administración, supuse que se debía a eso. Ahora creo que queda claro que la actual administración tenía como intención sacar el mayor beneficio económico de la situación que vivía Mexicana. La operaron durante cuatro años, dejando un negocio medianamente rentable, pero chico (Click) y otro negocio directo a la quiebra pero que puede generar grandes ganancias en su liquidación (Mexicana).

¿Dónde quedan los empleados de Mexicana? Lamentablemente, en los negocios, ellos solo representan un gasto. La responsabilidad social de la administración es nula en cuanto a la pérdida de empleos. Ellos no están para cuidarles el empleo, sino para hacer negocio. Incluso los usuarios de la aerolínea no compraban sus boletos en Mexicana por cuidar los empleos de pilotos o aeromozas, ni por seguir la tradición de décadas en la industria. Compraban boletos por su conveniencia de rutas/precios y hasta de confort. Los empresarios no son altruistas y la responsabilidad social no obedece a sus fines financieros. Esa supuesta responsabilidad social es más para las empresas o entidades gubernamentales o fundaciones sin fines de lucro. Si no es negocio, se recortan los gastos que se requieran o se cambia de giro. Simple… cruel, pero real y práctico.

Ahora solo falta ver si hay alguna demanda por algún fraude o enriquecimiento ilícito, pero sinceramente dudo que haya o si la hay, que prospere. Puede que sea triste ver una empresa tan añeja quebrar, pero si se da, tampoco afecta gran cosa la vida cotidiana del resto. Los usuarios del transporte aéreo seguirán usando otras líneas para sus traslados e incluso es probable que haya algún otro grupo privado que compre barato los activos de Mexicana y forme una empresa más solvente de menor cobertura en sus vuelos, rescatando alguna parte del personal afectado de Mexicana. Dudo mucho que el 100% de los empleados de Mexicana se sumen a las cifras de desempleo.

Sé que muchos me dirán que es una injusticia, que porque le hacen eso a una empresa y demás, pero repito: el objetivo de cualquier negocio es generar ingresos. Si no se generan ingresos se vende o se liquida. Por más que uno quiera mantener a los empleados y les tenga cariño a ellos o la empresa en sí, si no se cumple el objetivo en primer lugar, no se puede continuar con el negocio. Y entre más temprano se pueda identificar esa tendencia de debacle, más justificada estará la quiebra o liquidación porque mayor recuperación económica se puede obtener, tanto para los actuales dueños como para los posibles compradores.

Nigger.

Etiquetas:


jueves, 12 de agosto de 2010

Juntas


Cuando oigo comentarios acerca de juntas en los trabajos, casi todos se expresan de ellas como si fueran innecesarias, aburridas y que solo sirven para perder el tiempo en puras buenas intenciones.

En mi caso, por la naturaleza de mi trabajo, casi la mitad del tiempo me la paso en juntas, ya sea en la oficina con mis jefes y colegas o con los clientes, pero a diferencia de la gran mayoría, yo sí disfruto mucho de las juntas.

Quizá se deba, repito, a la naturaleza de mi trabajo, que al ser de consultoría, se tienen que discutir todos los aspectos de un objetivo determinado, ya sea fijando nuevas estrategias para desarrollar un proyecto, nuevas ideas de forma de trabajo interno, análisis de documentos gubernamentales y sus implicaciones o cualquier otra cosa que requiera discutir o argumentar.

Sin embargo, creo que la mayoría de los que se quejan asisten a juntas en las que normalmente son solo oidores. Alguien más hace una presentación o dirige la reunión nada más para informar y esa inactividad, o pasividad más bien, es la que las vuelve aburridas y por lo que todos se quejan.

Pero la molestia por las juntas de este estilo pueden tener dos motivos principales. 1) Si el contenido de la junta les es indiferente, entonces la molestia es causada por el tiempo perdido y 2) si el contenido de la junta les afecta o tiene que ver con los procesos en los que están involucrados. Ahí la molestia viene principalmente porque uno siempre tiene una opinión de cómo deberían hacerse las cosas y puede que incluso se incremente dicha molestias si lo expuesto es contrario a lo que uno ya hace o hizo.

Es indudable que en ambos casos, el hecho de no poder hacer una replica directa (a veces hay que esperar turnos para poder decir algo) es lo que vuelve terriblemente aburridas esas juntas y no como en los primeros casos que mencioné. Es obvio que yo no veo de la misma forma la mayoría de las juntas porque en las que asisto normalmente sí doy mi opinión y cuenta, pero también me han tocado de esas aburridas.

Una de las cosas que he aprendido en las juntas de trabajo es: la pregunta más tonta es la que no se hace. Aún cuando uno tenga miedo a parecer un neófito en lo que se está discutiendo, siempre va a ser mejor que le aclaren a uno de lo que se está tratando de decir o explicar en lugar de estar adivinando al final qué fue lo que se quiso decir.

Sé que es dificil romper muchas veces el status quo de las juntas a las que uno asiste, pero creo que el buscar ser más poractivos en las juntas y dar nuestra opinión, por mas contraria a lo que se está diciendo, siempre resultará en mejores resultados de las juntas y evidentemente, que no sean tan aburridas.

Nigger

Etiquetas:


2009

Próximos eventos deportivos